10.4.1 Las Jazz Band en Cuba hasta 1958.

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10.4.1 Orquesta Bellamar

La Jazz Band en un formato instrumental oriundo de la música estadounidense, que está integrado por piano, contrabajo, batería, tumbadora, saxofón, trompetas y trombones. En Cuba se introduce como resultado de la influencia de la música norteamericana, en nuestro país se amplía el formato con instrumentos musicales de percusión cubanos como el bongó, las maracas y el güiro.

En 1929 se forma la primera big band en Cuba llamada “Hermanos Castros” bajo la dirección del saxofonista Manolo Castro, en la cual se incluían secciones de metal, saxos y percusión.

Los años 30 fueron una época de esplendor de la música cubana en el mundo, nacen varias big bands importantes, entre ellas Los Curbelo, Havana Casino, Lecuona Cuban Boys y Riverside. Las agrupaciones de Armando Romeu que sucedieron, tuvieron arreglistas y músicos como Chico O’Farril, Pucho Escalante, Bebo Valdés, Peruchín Justiz, Kiki Hernández, Isidro Pérez, Gustavo Más, Rafael Tata Palau, Pedro Chao y el propio Armando Romeu.

A inicios de la década de los años 40 la música cubana alcanza un rotundo éxito a nivel mundial, entonces se produce en la ciudad de Nueva York la fusión entre el Jazz y la música afrocubana. Mientras, en La Habana de estos años brotaba otra histórica Jazz Band “La Bellamar” dirigida también por Armando Romeu y en la cual se destacarían el trompetista Luis Escalante, el trombonista Leopoldo Pucho Escalante, y el saxo tenor Gustavo Más, los cuales constituyeron jazzistas de primera línea. Al disolverse esta banda, su director es contratado por el cabaret Tropicana (Calle 72 No. 4504, Marianao. Ciudad de la Habana) donde creó una sustentada banda de 4 trompetas, 3 trombones y 5 saxos y en la que participaron músicos como Peruchín Justiz, Isidro Pérez, Kiki Hernández y Daniel Pérez, formación catalogada en ese momento por los críticos, como la mejor sección rítmica de una Jazz Band cubana.

Otras Jazz Band distinguidas de esta época fueron: Hermanos Palau, Hermanos Lebatard y Casino de la Playa. Precisamente en esta última agrupación estuvo, entre otros el popular cantante Orlando Guerra “Cascarita” y el pianista y arreglista Dámaso Pérez Prado, quien más tarde se conocería como el Rey del Mambo.

La década de los años 50 no se caracterizó en lo musical por una ruptura con la década anterior, pero el intento de la mafia de convertir a La Habana en una ciudad como Las Vegas se tradujo en un crecimiento sin precedentes del show-busines con la construcción de nuevos hoteles y pequeños club nocturnos donde a menudo se organizaban sesiones de Jazz. El cabaret Tropicana (Calle 72 No. 4504, Marianao. Ciudad de la Habana) se convirtió en el centro del Jazz cubano. La banda de Armando Romeu contribuyó grandemente con dicho cabaret, ya que su baterista Guillermo Barreto organizaba cada domingo las históricas Jazz sessions del lugar en la que participaban Alejandro “El Negro Vivar”, en la trompeta; Tata Palau, en el saxo tenor; Bebo Valdés, en el piano y Fernando Vivar, en el contrabajo.

Por esos años se grabó en Cuba el primer LP de Jazz bajo el título de “Cubano”, una producción de Norman Granz, en el que participaron músicos de la altura de El Negro Vivar, Gustavo Más, Bebo Valdés, Kiki Hernández, Guillermo Barreto y Rolando Alfonso. De 1957 a 1959 se grabaron los discos “Descargas o Cuban Jazz Sessions” que disfrutó de la participación entre otros músicos de de Peruchín Justiz, Walfredo de los Reyes, Marcelino Valdés y Arístides Soto (Tata Güines).