2.6.1 El periodismo y las ideas subyacentes de Francisco de Frías Jacott, Conde de Pozos Dulces (1809 – 1877)

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Francisco de Frías, conocido más por su título de Conde de Pozos Dulces, fue un representante de los intereses de la gran burguesía criolla, con un espíritu inversionista al que incorporó concepciones científicas de las más avanzadas de su tiempo, que adquirió durante sus estudios en los Estados Unidos y Europa; pero no solo se preocupó por el medro personal y de su clase; sino que a través de su obra impresa es inteligible una actitud conciliadora, de impronta política reformista, que busca el progreso general del país.

Osciló entre el reformismo y el anexionismo, por sus gestiones en pro de la anexión a los Estados Unidos fue desterrado a España en 1854. Sus reflexiones estuvieron volcadas fundamentalmente hacia áreas científicas y también políticas; pero escribió asimismo sobre arte y otras esferas humanísticas.

Resultan interesantes sus criterios en materia de política internacional, donde ponderó adecuadamente el posible papel de las potencias europeas en la resolución del colonialismo en Cuba. En virtud de una polémica con el profesor de Derecho español E. Reynals Rabassa, defiende apasionadamente la nacionalidad cubana.

Entre 1860 y 1861 publica sus “epístolas guajiras” en “El porvenir del Carmelo”, donde aborda temas agrícolas, fundamentalmente vinculados a la industria azucarera. Abogó por la abolición de la esclavitud, proceso que vinculó al empleo de adelantos técnicos en la producción. Se apuntó al llamado de una “inmigración blanca”, como medio de contrarrestar el incremento de la población de origen africano y ante el temor de una insurrección negra, compartido en muchos círculos intelectuales y políticos, incluso de tendencia abolicionista.

La licenciada Mariana Serra apunta sobre sus habilidades como escritor: “Tiene dotes de polemista y sabe matizar de intensidades afectivas (indignación, profecía, ironía…) su expresión, para descalificar las ideas contrarias y persuadir de la validez de las suyas. En sus artículos predomina el didactismo, pero su estilo es ágil y ameno, incluso cuando trata temas que pudieran considerarse especializados o de un interés muy específico. Utiliza con frecuencia las construcciones dialógicas, la modalidad epistolar y otros recursos que imprimen un tono coloquial, que tiende a buscar un mayor acercamiento al receptor, al tiempo que incorpora convenientemente giros o expresiones de matiz popular”

Francisco de Frías jugó su papel en el desarrollo del pensamiento científico en el país, sobre todo puesto al servicio de fines sociales. La endeblez de la posición ideológica reformista se desmorona al fracasar las gestiones de la Junta de Información y el Conde se retrae un tanto de la vida pública, aunque continúa publicando esporádicamente algunos textos en el periódico “La Opinión”, que pretendía continuar la labor de “El Siglo”. Falleció en Francia un año antes de concluir la Guerra de los Diez Años, con cuyas ideas motrices no llegó a identificarse.