3. Festividades teatrales religiosas y profanas cubanas, Siglo XVI

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Las representaciones teatrales en Cuba en el Siglo XVI, se evidenciaron a través de las festividades o celebraciones tanto religiosas como profanas que tuvieron lugar. De ahí que encontremos los antecedentes del teatro cubano en esas festividades.

Algunas de ellas fueron heredadas de la cultura española, y otras constituyeron las fiestas religiosas de los cabildos negros de procedencia africana.

Tras la conquista y colonización llevadas a cabo por los hispanos, fueron introducidos en Cuba la religión católica, la música española, el lenguaje, las costumbres, entre otros aspectos. De ahí que las tradiciones católicas no se quedaron atrás. Estas fueron impuestas mediante las actividades festivas por la clase dominante, con el propósito fundamental de ejercer el control absoluto.

Desde los primeros años los conquistadores y la Iglesia Católica organizaron varias festividades o celebraciones religiosas, a través de las cuales representaron formas teatrales de la Edad Media, tales como danzas, juegos e invenciones.

Entre las dichas festividades cabe mencionar el Corpus Christi y los Autos Sacramentales. El Día de Reyes, constituyó otra celebración, pero no perteneciente a la religión Católica, sino era de carácter profano.

El Corpus Christi producía una procesión de los vecinos del lugar. En las procesiones, al igual que en España, se fueron incorporando elementos profanos en forma de mascarones de personajes fabulosos.

Esta festividad heredada de la cultura española constituyó la celebración colectiva de los siglos XVI y XVII cubanos, la cual se realizaba con el propósito de moderar las necesidades de diversión de la comunidad.

El Auto sacramental es considerado la expresión suprema del teatro religioso del barroco. Los temas fundamentales de los mismos se obtienen del misterio de la eucaristía y de los sacramentos de la Iglesia católica. Los autos sacramentales, exhiben una estructura más compleja que los géneros dramáticos que los anteceden en el tiempo.

El día de la Epifanía de Nuestro Señor o Día de Reyes, constituye una fiesta de la liturgia católica. Les dio oportunidad a los Cabildos para salir por las calles y protagonizar un recorrido, el cual culminaba en el Palacio de los Capitanes Generales.

Los intérpretes de esta celebración eran los sectores sociales más explotados. El Día de Reyes, las etnias africanas revivían las fiestas de sus tierras de origen. Constituye la cúspide de la representación de la cultura afrocubana.