4.1.1.21.2 El tema político – social en la obra de Mirta Aguirre

136 0
4.1.1.21.2

La obra poética de naturaleza política y social de Mirta Aguirre acusa una marcada dispersión en cuanto a fecha y espacio editorial; sin embargo la mayor parte de esta vio la luz en páginas de “Hoy” y “La Gaceta del Caribe”. Su propia incursión en esta vertiente de la poesía demuestra una perspectiva estética estrechamente ligada a una concepción ideológica que no se limitó al ámbito de la lírica sino que determinó además una praxis revolucionaria sostenida en el tiempo.

En sus textos poéticos de esta índole se entretejen adecuadamente lo lírico y lo épico, en el que la importancia per se del mensaje que contienen se ancla en un sinnúmero de recursos expresivos dentro de los cuales abunda el empleo de aquellos sutilmente enfáticos, que apelan directamente a un nivel subliminar de conciencia.

En esta línea se inscriben sus versos militantes de temática antifascista, la mayor parte de estos vinculados con la Guerra Civil Española y las conductas heroicas que entrañó, entre los cuales descuellan los títulos de “Romance de la guerra civil” y “España”, ambos datan de la propia etapa en que estaba teniendo lugar la cruenta contienda y forman parte de los poemas de una serie de ocho litografías, aun inéditos, que tienen el título común de “Galicia mártir”.

En estos poemas afluyen angustias y heroísmos que no son privativos de esta contienda pues se asocian de algún modo a todas las magnas luchas de los pueblos. Aunque transmite sus inquietudes con respecto a las víctimas infantiles y en sentido general el horror imperante, su poesía en torno a esta temática constituye más un canto a la heroicidad y la esperanza que martirologio.

En la misma cuerda temática pero de una etapa posterior se inscribe el poema “Canción antigua al Che Guevara”, en el cual lo íntimo y lo público coinciden en un mismo dolor, que alcanzó resonancia universal dado el simbolismo de su figura para los pueblos y sus revoluciones ya acometidas o en gestación. Este poema se incorpora con acierto en la tradición nacional y constituye quizás el más alto exponente estético que el dolor de la pérdida del Guerrillero Heróico dejaría entre nosotros:

“-¿Dónde estás, caballero Bayardo,
caballero sin miedo y sin tacha?
-En el viento, señora, en la racha
que aciclona la llama en que ardo.

-¿Dónde estás, caballero gallardo,
caballero sin tacha y sin miedo?
-En la flor que a mi vida concedo:
en el cardo, señora, en el cardo.

-¿Dónde estás, caballero seguro,
caballero del cierto destino?
-Con la espada aclarando camino
al futuro, señora, al futuro.

-¿Dónde estás, caballero el más puro,
caballero el mejor caballero?
-Encendiendo el hachón guerrillero
en lo oscuro, señora, en lo oscuro.

-¿Dónde estás, caballero el más fuerte,
caballero del alba encendida?
-En la sangre, en el polvo, en la herida,
en la muerte, señora, en la muerte.

-¿Dónde estás caballero ya inerte,
caballero ya inmóvil, y andante?
-En aquel que haga suyo mi guante
y mi suerte, señora, mi suerte.

-¿Dónde estás, caballero de gloria,
caballero entre tantos primero?
-Hecho saga en la muerte que muero;
hecho historia, señora, hecho historia?”