4.1.1.9 Los inicios de la labor poética de Manuel Navarro Luna (1894 – 1966)

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Manuel Navarro Luna se movió en torno al tránsito del modernismo hacia el vanguardismo y posteriormente en el sentido de derivación de poesía social que tuvo este. Su primera etapa creativa, de impronta modernista, se inició con los versos que publicara en las revistas manzanilleras “Penacho” y “Orto” y su propia pertenencia al grupo literario de Manzanillo, al que ingresara desde su fundación en 1921.

Usualmente los estudios de esta etapa de su vida se centran en el poemario “Surco”, publicado en 1928, considerado el más representativo de los hallazgos vanguardistas en la lírica cubana. Pero ya en ese entonces contaba casi una década de incursiones poéticas y editoriales, desde la publicación de “Ritmos dolientes”, en 1919 y “Corazón adentro”, de 1922. Publicó también “Siluetas Aldeanas”, en 1925 y “Refugio”, en 1927, todos en Manzanillo, donde transcurrió la mayor parte de su vida.

El poemario “Surcos”, sin dudas constituye uno de los momentos más importantes en la lírica del bardo, en el cual se produce la ruptura con la corriente modernista; aunque en realidad el poeta no captó la médula del vanguardismo en toda su magnitud estética.

Tuvo el impulso renovador del vanguardismo también abocado a lo político y experimentó asimismo en el ámbito de la hechura formal del poema -esto último lo más exterior del citado movimiento- sin embargo en el aspecto semántico sus móviles expresivos continuaban anclados al modernismo y las inquietudes éticas y filosóficas del autor difícilmente tenían cabida en un movimiento además de notas más vivenciales que meditativas.

Dentro del conjunto del libro, el poema de más claro signo vanguardista es “Estación Terminal”:

“Cementerio
Estación terminal
En ella
tomamos
el pasaje
de primera
o de última clase
los nichos son los PULLMAN
Tienen salones espléndidos
departamentos cómodos
literas bajas
y literas altas
En ellas van
los ricos
los que pueden
los privilegiados
Los otros pasajeros
viajan siempre en los carros de tercera
o en el de carga
que es la fosa
común”

Tanto el tópico del poema y el desenfado con que es abordado, así como la disposición tipográfica del texto, el uso de minúsculas y la supresión de los signos de puntuación, son elementos que concuerdan plenamente con los rasgos del vanguardismo y que sitúan a este poema en el meollo del cultivo de esta corriente en la Isla.

Sin embargo está ya latente un cuestionamiento de tipo social, en torno a la división de la sociedad en clases, que concomita asimismo con su incorporación al Partido Comunista y la militancia política y estética que asumiría en la etapa posterior. En este sentido quizás también constituye “Estación Terminal”, el punto clímax de la labor creadora de signo vanguardista en Navarro Luna y su incursión definitiva en el espacio de la poesía social.