4.3.4 La obra novelística de Juan Manuel Planas (1877 – 1963)


Juan Manuel Planas fue precursor de la ciencia ficción en la Isla, a lo cual contribuyó su vasto caudal de conocimientos científicos propios del ámbito de la geografía, –fue fundador de la Sociedad Geográfica y la Sociedad Oceanográfica de Cuba- ingeniería y otras disciplinas. Confluyeron en sus obras además los estudios históricos y una imaginación creadora inusual hasta ese entonces en el país, influenciada sin dudas por la obra de Julio Verne.

“La corriente del golfo”, de 1920, constituye su primera novela, si bien no todos los estudiosos coinciden en calificarla como de ciencia ficción, es innegable que constituye la primera aproximación a esta materia. El argumento se ubica en 1895 y se basa en la supuesto proyecto de construir una muralla de piedra en el estrecho de la Florida, lo cual desencadenaría una serie de modificaciones climáticas cuyo resultado sería que a Europa y específicamente a España, llegaran solo aguas gélidas, para coadyuvar al empeño bélico.

A la vez, está presente la trama política al plantear sobre esta primera ficción, una segunda que consistía en el propósito no develado de los Estados Unidos de construir sobre esta muralla un ferrocarril, el cual permitiría concretar sus propósitos intervencionistas y expansionistas; incluso el autor ubica a Antonio Maceo en la trama, como opositor de esta idea.

En “La cruz de Lieja”, 1923, los hechos transcurren en esta ciudad de Bélgica, donde el autor había cursado sus estudios superiores en la etapa de la Primera Guerra Mundial; construye en esta obra un entresijo argumental dado por la semejanza física entre dos de los personajes; sin embargo no reviste gran interés para la literatura nacional.

En “Flor de Manigua”, de 1926, aunque en su trasfondo aparece también la erudición científica de Planas y su conocimiento de la naturaleza, constituye un exponente del manido tópico del amor entre un joven rico y una muchacha pobre y criada en un ámbito rural.

“El sargazo de oro”, de 1938, sí constituye un relato de ficción que aborda las pesquisas en los cayos septentrionales de la Isla de un vegetal al que a través de algunas técnicas de procesamiento puede extraérsele oro.

La obra literaria de Juan Manuel Planas reviste un especial interés por su manera de vincular la ciencia y la ficción –algunos estudiosos no consideran que esto sea todavía ciencia ficción- con un adecuado abordaje de los contextos históricos. Su obra puramente científica también fue de valía, de ambas vertientes publicó textos en diversas revistas y periódicos, entre los cuales se deben mencionar los siguientes: “La República Cubana” (París), “Cuba y América” (Nueva York), “El Fígaro”, “Havana Yacht Club”, “Revista Bimestre Cubana”, “Bohemia” y “Cárteles”, entre otras.

El pintor Jorge Arche Silva (1905 – 1956), sus aportes a las Artes Plásticas cubanas
La obra plástica de Enrique Caravia y Montenegro (1905 – 1992)
Wilfredo Oscar de la Concepción Lam y Castillo (1902 – 1982), la trascendencia de su obra plástica
El escultor Teodoro Ramos Blanco (1902 – 1972), su obra
La obra plástica de Gumersindo Barea y García (1901 – ?)
El pintor Carlos Enríquez Gómez (1900 – 1957), un exponente imprescindible de las artes plásticas cubanas
La obra del escultor Juan José Sicre y Vélez (1898 – ?)
La obra del pintor y arquitecto Augusto García Menocal y Córdova (1899 – ?)