7.4 Músicos relevantes de la música cubana en la primera mitad del Siglo XIX (1800-1868).

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No es hasta los preludios del Siglo XIX que se encuentran finalmente las primeras expresiones de una música que suena diferente a la música europea, fundamentalmente en lo que se refiere a los aspectos rítmicos. De la Contradanza “San Pascual Bailón” (anónima, 1803) a las contradanzas de Manuel Saumell (1817-1870), que vienen a ser los primeros pronunciadores de una música verdaderamente cubana, con un modo de sonar realmente autóctono que se conforma en pocos años. A partir de este momento y de este desarrollo, la fertilidad y la influencia de la música cubana estarán aseguradas por los compositores e intérpretes cubanos que irían surgiendo.

Entre los compositores de este siglo, que se dedicaron a cultivar la música profana, tres de ellos han de ser referidos. Antonio Raffelin (1796-1882), fue el promotor de la cultura musical habanera, y como obra fundamental podemos señalar: Tercera sinfonía remeda a Haydn. Manuel Saumell Robredo (1817-1880), considerado el padre de la tendencia nacionalista cubana, que tuvo como objetivo escribir una ópera nacionalista pero que después desistió, concentrándose en la composición de contradanzas cubanas, de las que se conservan más de 50, de exquisita factura, y en las que están definidos todos los géneros cubanos: habanera, criolla, clave, guajira. Nicolás Ruíz Espadero (1832-1890), con un gran espíritu de universalidad, a pesar de lo cual su Canto de guajiro, una de sus pocas incursiones en lo nacional, se cuenta entre sus piezas más interesantes.

El escritor cubano Alejo Carpentier calificó a Nicolás Ruiz Espadero como el compositor cubano más famoso de su tiempo. Compuso más de 50 piezas de música para piano, violín y piano y dos obras de cámara, y fue profesor de piano de Angelina Sicouret, Cecilia Arizti e Ignacio Cervantes entre otros destacados de la pianística cubana de la época. Como compositor dejó una obra de tal magnitud que hizo exclamar a José Martí:” Lo que si no se puede dejar de hablar, porque por allí se medirá más tarde la alteza del hombre, es del montaraz sigilo en que cuentan que vivía aquel domador de notas.”

En esta primera etapa del Siglo XIX, se destaca un intérprete de piano, influenciado por el estilo Romántico y además con una fuerte tendencia nacionalista. Fernando Arizti (1828-1888), es calificado como uno de los grandes fundadores de la cultura musical en Cuba. Logró transmitir en el país las enseñanzas musicales que dominaba a la perfección, contribuyendo a la formación de nuevos talentos de la música cubana de esa época. Trabajó como maestro durante 40 años y entre sus estudiantes principales figuran: Nicolás Ruiz Espadero, Angelina Sicouret, María de los Ángeles Soberón y su propia hija Cecilia Arizti.