8.7.1 Juan de la Cruz Echemendía.

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Juan de la Cruz Echemendía, destacado creador musical cubano; nació en el año 1878, en la provincia de Sancti Spíritus. Viaja a la Habana a los catorce años de edad para cumplir el deseo de su madre de aprender el oficio de carpintero ebanista. Al llegar a la capital, se vio mezclado en una ciudad donde se promovían los Coros de Clave, y poco a poco se fue introduciendo en ese mundo. Por ese entonces además de haberse formado como un destacado carpintero, aprendió a tocar la guitarra, y de esta forma enriqueció su nivel artístico.

Pasado un tiempo, ya era un integrante más del Coro de Clave El Prestigio, del Barrio habanero Jesús María, donde además de tocar la guitarra, cantaba. En la segunda mitad de la década de los años ochenta, se integró a la Sociedad Secreta Abakuá, formando parte del juego Ekion Efór, que radicaba en el barrio de San Lázaro.

Juan de la Cruz regresó de La Habana en 1890 y residió definitivamente en su ciudad natal. Gracias al oficio aprendido como carpintero ebanista abrió la agencia, Tren de funeraria, en la Calle San Justo esquina a Silva.

En 1894, precisamente en el mes de junio, funda y preside el club o sociedad que llamó La Yaya. Fue creado con el objetivo de agrupar a personas que le agradaran amenizar y organizar comparsas y fiestas populares, así como interpretar Boleros, Canciones, Rumbitas, Claves espirituanas y Sones yayaberos. El 21 de noviembre de 1899 queda legalizada oficialmente esta asociación.

Observó el desarrollo de los instrumentos de cuerdas de origen español en Sancti Spíritus, así como la utilización de los tambores de cuña de procedencia africana, y reforzó el acompañamiento rítmico con la clave, las maracas o quijada y sobre todo, la Botija. Otro gran aporte de este señor fue la creación de las claves con Textos líricos y otros que además hablaban de la sociedad, política, etc.

Juan de la Cruz Echemendía dejó un preciado donativo a la historia de la música cubana, La Clave, La Rumba y su Coro espirituano. Identificado totalmente con la Tradición musical espirituana y su vivencia en los Coros de clave y tandas de guaracheros habaneros; aporta a la música tradicional cubana, la creación de un coro de Rumbas espirituanas primero y clave y rumba posteriormente; los cuales contaron con características propias y definidas como género y además como agrupación musical.