9.17.3 Mario Bauzá Cárdenas

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Mario Bauzá Cárdenas, destacado trompetista, clarinetista, saxofonista, compositor, arreglista y director de orquesta cubano; nació el 28 de abril de 1911 en La Habana. A los cinco años de edad se adentró en el mundo de la música tomando clases con Arturo Andrades. Matriculó en el Conservatorio Municipal de La Habana (Rastro No. 1 y Espada. Centro Habana. La Habana) tiempo después, en 1918. En esa institución fue discípulo de Modesto Fraga, María Luisa Chartrand y Fernando Carnicer; de los que recibió clases de solfeo, piano, y clarinete, respectivamente. Habiendo cursado otras asignaturas musicales, Mario culminó su preparación como clarinetista en 1927.
Al graduarse, y estar seducido por la música popular, rechazó una beca de posgrado que le fue conferida en la Universidad de Milán. Ya como profesional, conformó la nómina de la Orquesta Filarmónica de La Habana, en la que trabajaba como clarinetista.
En el año 1926, formando parte de la orquesta dirigida por el maestro Antonio María Romeu viajó hacia la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, con la cual durante un mes participó en varias grabaciones de danzones. Allí apreció por vez primera el trabajo jazzístico que hacían varias big bands tales como la de Paul Whiteman y Fletcher Henderson. Como resultado de esta experiencia y de haber notado el papel protagonista del saxofón en la orquesta de Whiteman, resolvió tocar el saxo alto.
En la orquesta de José Curbelo trabajó como saxo alto y clarinete soprano, hasta 1928; conformó el septeto Jóvenes de Redención y además de otras agrupaciones; con Los Diplomáticos tocó el saxo alto.
Años más tarde, exactamente en 1930, Mario Bauzá marchó hacia dicho país donde estableció su residencia, con la orquesta de Justo Azpiazu en la que era saxofonista. Grabó como trompetista con el Cuarteto Machín, dirigido por el cantante Antonio Machín; y durante ese año y el siguiente trabajó con éste. Con el cuarteto intervino en significativas grabaciones que se llevaron a cabo en Nueva York.
Igualmente integró otras agrupaciones, algunas de las más relevantes del ámbito jazzístico estadounidense de la época. Entre ellas se encuentran las de Noble Sissle, en 1931, como saxo alto; con Hi Clark y sus Missourians, tocó la primera trompeta en el Ballroom Savoy de Harlem. Se incorporó al grupo de Chick Webb también como primer trompeta, y en 1933 llegó a convertirse en el director musical del mismo, donde laboró hasta el año 1937.
A partir de esa fecha trabajó con Don Redman y Fletcher Henderson; y en la de Cab Calloway, a la que ingresó en 1938.
En diciembre de 1940 en el Park Plaza, Mario Bauzá Cárdenas se estrenó con Machito y los Afro-Cubans; grupo que ayudó a formar y con los que compartió el escenario del club La Conga, por casi cuatro años. Se desempeñó como director artístico, realizando arreglos musicales y contratando a los músicos. Para esta escribió alrededor de quinientos arreglos y fue el director artístico de Machito por un período de treinta y cinco años.
Los Afro-Cubans fueron primordiales en el surgimiento del Cubop; Mario agregó ideas de los autores del bop, a las que les adicionó ritmos de la música cubana, fusionándolos en arreglos que contribuyeron al avance del jazz cubano.
Durante la década de los años cuarenta creó el sonido y estilo del Latin Jazz o del jazz afrocubano, basado en la fusión de armonías jazzísticas con ritmos cubanos. Este es uno de los aportes de Mario Bauzá Cárdenas a la música, de ahí que sea considerado fundador de lo que en la actualidad llamamos Jazz latino. Su Tanga es registrada como la primera composición de jazz afrocubano.
Mario Bauzá Cárdenas, en 1950, junto a René Hernández y Bobby Woodlen compuso su tema denominado Mambo Inn; el cual fue grabado por Count Basie. En los años setenta, abandonó la orquesta de Machito y en 1976 instauró su propio grupo, la Orquesta de Mario Bauzá.
Tiempo después en 1986, junto a Graciela Pérez grabó Afro-Cuban Jazz, álbum en el que dejaron sus huellas músicos radicados en Nueva York. Ese mismo año creó sus piezas El mareíto e Imitations; y además fundó la Orquesta de Conciertos de Jazz Afrocubano de Mario Bauzá. Con esta orquesta, en 1991, ofreció un concierto en el teatro Symphony Space de Nueva York, por la celebración de su cumpleaños ochenta. En dicho concierto compartió con el afamado Dizzy Gillespie. Como resultado firmó su primer contrato como solista y director de su propia banda, con el presidente de la compañía disquera alemana Messidor Musik.
Grabó su premier como solista, Tanga, en el mes de diciembre, y su segundo álbum, My Time Is Now, también fue concebido en ese mismo mes pero del siguiente año, en 1992. En mayo de 1993, Mario Bauzá grabó su tercer y último disco.
Entre los galardones que atesoró durante su carrera artística, podemos hacer referencia al Premio de Honor de las Artes y la Cultura del Alcalde de la Ciudad de Nueva York, que le fuera entregado el 27 de noviembre de 1981.
Mario Bauzá Cárdenas falleció el 11 de julio de 1993 en Manhattan, Nueva York.
En su labor como compositor encontramos las siguientes obras: Lona (1934), Tanga (1941), Cubop City (1948), Mambo Inn, con René Hernández y Bobby Woodlen (1950), Chachachá clarinete (1954), Frenzy, Holiday y Wild Jungle (1958), Jammin’with Machito (1969), Cubanola, Imitations y El mareíto (1986), Lourdes Lullaby (1993).