9.7.1 Antonio Gumersindo Garay y García.

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Antonio Gumersindo Garay y García, más popularmente conocido por Sindo Garay, fue uno de los trovadores prominentes de la música cubana e insignia de la cultura nacional. Bautizado por el poeta Federico García Lorca como El Gran Faraón de Cuba, nació el 12 de abril de 1867 en Santiago de Cuba.
En sus años de niñez, en pleno auge de la Guerra de los Diez Años, más de una vez sirvió de enlace con importantes mensajes de los patriotas cubanos. En aquellos tiempos, Pepe Sánchez frecuentaba su casa.
Sindo Garay en sus obras, se inspiró principalmente en su tierra natal, los paisajes cubanos, la mujer y el amor; siendo el autor de más de 600 obras musicales. Sus dotes musicales eran empíricas, jamás estudió en un conservatorio o academia musical. Su talento natural lo desplegó junto a su guitarra. Constituyó el más alto exponente del bolero oriental, imponiéndole su estilo distintivo con el rayado de las cuerdas de la guitarra para cerrar las expresiones musicales y la plataforma rítmica con el nombrado cinquillo cubano.

Entre sus creaciones más conocidas se encuentran: Amargas verdades, Mujer bayamesa, Guarina, La tarde, Perla, Retorna y Tormento fiero; también compuso obras con un perceptible contenido político.
Sindo Garay arribó por primera vez a La Habana en 1896; y diez años después retornó, para establecerse definitivamente. Este importante músico cubano, usaba frecuentemente en sus piezas los cromatismos, de manera tan acertada como asombrosa. Fundó el grupo de los grandes de la trova, junto a Villalón, Ruiz y Corona. Visita París en 1928 con Rita Montaner y otros músicos de la isla, permaneciendo durante tres meses realizando programas de habaneras. Grabó además una inmensidad de discos.
Durante su larga vida, el destacado trovador cubano, conoció a diversas personalidades importantes; entre ellas debemos mencionar a: el patriota Guillermón Moncada, el violinista Brindis de Salas, al tenor Caruso, al luchador Julio Antonio Mella y es posiblemente el único que gozó la oportunidad de apretar las manos de José Martí y más tarde las de Fidel Castro.
Falleció en La Habana el 17 de julio de 1968 y fue sepultado por petición del propio músico, en Bayamo, ciudad donde se realiza un Concurso Musical que lleva su nombre. Dada su inmensa obra musical y sus letras que dejar ver una gran belleza poética. Sindo Garay establece uno de los mitos de la música trovadoresca tradicional que sacudió la admiración de importantes músicos por la calidad y variedad de sus composiciones.
La editorial Letras Cubanas, en el año 1990, publicó el ensayo Sindo Garay: memorias de un trovador, escrupulosamente escrito por Carmela de León, quien en su libro expresa: “Estar cerca de Sindo era como respirar a Cuba a pleno pulmón”.