4.4.2 La ensayística de Fernando Ortiz (1881 – 1969), rasgos esenciales

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Fernando Ortiz legó una obra ensayística de imperecedera trascendencia para la cultura nacional, la cual se ocupó de estudiar en sus varias raíces y simultáneamente contribuyó a nutrir con un vasto cuerpo documental, erudito y humanista, abocado y cimentado en saberes de las más disímiles áreas gnoseológicas. En este sentido fue precursor de los estudios interdisciplinares en Cuba y en sentido general de una visión relacional y abierta de las culturas de los pueblos.

Aunque estudió lo hispano durante el tiempo que residió en la península ibérica y se adentró en algunas de sus zonas culturales, sus intereses fundamentales estuvieron dados por lo africano o más exactamente, lo afrocubano, pues lo primero lo motivó más bien en la medida en que había influido sobre la historia nacional y los sedimentos de nuestra cultura, de signo evidentemente mestizo.

Los intereses temáticos y disciplinares que cultivó fueron múltiples, pueden citarse la criminología, antropología, estudios afrocubanos, psicología, sociología, etnografía, lingüística, historia y en sentido general todos aquellos espacios gnoseológicos que le permitieran arrojar luz sobre su objeto de investigación, tan diverso como el propio campo de disciplinas en que con tanta soltura y rigor se desenvolvió.

Su obra ensayística derivó desde el ámbito de lo criminológico hacia los estudios sociológicos de amplio basamento cultural, dentro de los cuales realizó múltiples hallazgos pero sobre todo legó una óptica de asimilación de la otredad y la diversidad como muestra de una actitud humanista, de apertura científica, cultural, literaria, en una cuerda de expresión textual que se iría depurando y concurriendo cada vez más en lo literario.

A sabiendas de que la obra de Ortiz no puede ser fragmentada en temáticas aisladas, justamente porque pretendió la integración de conocimientos para abordar lo humano en todos sus niveles y matices, con un fin didáctico se ofrecen los aportes más importantes que realizó en cuanto a disciplinas y ámbitos concretos de estudio.

La siguiente frase de Rubén Martínez Villena es quizás la que mejor refleja la necesidad de colocar en su justo valor la figura señera de Fernando Ortiz:

“Mañana, cuando triunfen los buenos (los buenos son los que ganan a la larga); cuando se aclare el horizonte lóbrego y se aviente el polvo de los ídolos falsos; cuando rueden al olvido piadoso los hombres que usaron máscara intelectual o patriótica y eran por dentro lodo y serrín, la figura de Fernando Ortiz con toda la solidez de su talento y su carácter, quedará en pie sobre los viejos escombros y será escogida por la juventud reconstructora para servir como uno de los pilares sobre los que se asienta la Nueva República.”