8.6 Himno Nacional de Cuba.

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8.6.0 La Bayamesa

El 20 de octubre es una fecha que alcanza una gran significación en la historia de la nación cubana, y por lo mismo se ha convertido en un símbolo, en un valor histórico, y en una tradición histórica y cultural. Cuenta la tradición que Perucho Figueredo, sin bajar de su caballo de guerra y apoyando en la montura, escribió las estrofas del poema con que puso letra a una marcha, surgió así, el HIMNO NACIONAL DE CUBA. Desde entonces este himno ha trascendido y ha estado presente en la vida del pueblo cubano.

El 13 de agosto de 1867se encontraban reunidos Pedro “Perucho” Figueredo Cisneros, Francisco Vicente Aguilera y Francisco Maceo Osorio, cuando este último le sugirió a Perucho: “Se puede decir que ya estamos reunidos en Comité de Guerra… ahora te toca a ti componer nuestra “Marsellesa”.

Al amanecer del próximo día ya estaban escritas las estrofas del himno nacional cubano y casi un año después, Manuel Muñoz, director de una orquesta de la ciudad, las musicalizó. El 11 de junio de 1868, en medio del tradicional Te Deum y la procesión del Corpus Christi (fiestas religiosas), efectuadas en la parroquia San Salvador de Bayamo, fue el lugar donde se escuchó por primera vez la música compuesta para las estrofas escritas por Perucho. Fue posible por la actitud favorable a la independencia de Cuba del padre Diego José Baptista.

Fue un gran reto porque allí confluyó toda la sociedad bayamesa, tanto los independentistas como los colonialistas. El teniente coronel Julián de Udaeta, jefe militar de Bayamo, se percató de la audacia y mandó a buscar a Pedro Figueredo para interrogarlo. La argumentación dada no satisfizo al militar español, quien sentenció: “Dice usted bien: no soy músico, pero tenga la seguridad de que no me engañó. Puede usted retirarse con esa certidumbre”.

El 20 de octubre de 1868 Bayamo se convirtió en la primera ciudad libre del poder español en Cuba. En medio de la alegría por la victoria Perucho Figueredo se hizo presente. Allí la multitud tarareó la música que ya conocía desde junio y comenzó a pedir la letra. El patriota sacó lápiz y papel de su bolsillo y reprodujo desde su caballo, la letra que conocía de memoria. La población comenzó el canto y el teniente coronel Udaeta al escucharlo afirmó: ¡No me había engañado. Es una música de guerra!

Perucho publicó el himno en el periódico El Cubano Libre bajo el nombre de La Bayamesa, Himno patriótico, el 27 de octubre de 1868. La incorporación del gentilicio cubano, denota el alcance que había logrado la marcha; ya para esta fecha el pueblo de Cuba la había asumido como su Himno Nacional.

El 8 de noviembre de 1868, a las 10 de la mañana, Carlos Manuel de Céspedes, en la puerta de la Iglesia Mayor, escuchó el himno cantado por un coro de 12 bayamesas: seis blancas y seis negras.

Letra del Himno Nacional de Cuba:

Al combate corred, bayameses
que la Patria os contempla orgullosa
no temáis una muerte gloriosa
que morir por la Patria, es vivir.

En cadena vivir es vivir
en afrenta y oprobio sumidos,
del clarín escuchad el sonido
a las armas, valientes, corred.